REDES Y SABERES COMPARTIDOS






  DAVID P. ANDERSON
El mayor poder de computación del mundo ya no está en supercomputadores, sino repartido en cientos de millones de ordenadores personales, consolas, etc., en manos de particulares. Los proyectos científicos que exigen gran fuerza de computación están haciendo uso de este poder en proyectos como SETI@home (para la búsqueda de señales de vida inteligente en el universo) y FOLDING@home (sobre el plegado de proteínas y las enfermedades resultantes). Este sistema de “computación pública” liga más a las personas con la investigación, y da más control directo sobre la dirección del progreso científico.